martes, 2 de junio de 2026

El Cardenal Farrell agradece al Camino su labor misionera desde hace 60 años: 'Han surgido muchos frutos'

Con motivo del 60 aniversario del Camino Neocatecumenal el cardenal Kevin Farrell, Prefecto del Dicasterio para los Laicos, la Familia y la Vida, del que depende jurídica y canónicamente el Camino Neocatecumenal, envió un cariñoso saludo en el que destacaba cómo 'España ha regalado a la Iglesia ejemplos luminosos de vida cristiana y de renovación espiritual a través de Santos, Mártires, iniciativas de evangelización, escuelas de oración, movimientos eclesiales y corrientes espirituales'.

El Cardenal Farrell, que lleva una década al frente del dicasterio y que fue nombrado Prefecto por el Papa Francisco, ha trabajado incansablemente en la Santa Sede con el Camino Neocatecumenal en multitud de eventos y encuentros, conociendo también, a través de la Congregación de Obispos y la Congregación para el Clero, la ingente tarea de evangelización en cientos de diócesis que el Camino lleva a cabo en 138 naciones. Además, siendo Obispo auxiliar de Dallas, presenció el nacimiento y erección del Seminario Redemptoris Mater de de Dallas en 2004 que tanto ha ayudado en la diócesis de la que después fue Obispo titular, por lo que su agradecimiento es con un profundo conocimiento de causa de lo que el Camino es y realiza en las parroquias.





Mensaje del Cardenal Kevin Farrell

Prefecto del Dicasterio para los Laicos, la Familia y la Vida


Eminencia, Cardenal Cobo Cano,

Excelencias,

Queridos Kiko, P. Mario y María Ascensión,

queridos hermanos y hermanas en Cristo,


Con motivo de la solemne celebración eucarística que los reúne en la Catedral de Nuestra Señora de La Almudena, en Madrid, para dar gracias al Señor en el 60.° aniversario del inicio del Camino Neocatecumenal, deseo hacerles llegar a todos ustedes mi más cordial saludo y mis sentimientos de cercanía en la oración.

España ha regalado a la Iglesia ejemplos luminosos de vida cristiana y de renovación espiritual, a través de santos, mártires, iniciativas de evangelización, escuelas de oración, movimientos eclesiales y corrientes espirituales. Entre estos frutos se puede incluir sin duda el Camino Neocatecumenal, nacido del fecundo encuentro entre sus dos iniciadores, Kiko Argüello y Carmen Hernández Barrera, y los pobres de los barrios más humildes de Madrid. El deseo de anunciar y vivir el Evangelio entre aquellas personas que la Providencia les hizo encontrar, llevó al nacimiento de las primeras comunidades y a la formación progresiva de un itinerario de iniciación a la vida cristiana que, con el consejo y el aliento de los pastores de la Iglesia, se trasladó a las parroquias, extendiéndose luego a todas partes del mundo.

De esos humildes comienzos, hace sesenta años, han surgido muchos frutos: el acercamiento de muchas personas a la fe y a la Iglesia, innumerables conversiones, el nacimiento de familias cristianas, vocaciones al sacerdocio y a la vida religiosa, y la actividad misionera en numerosos países del mundo.

Se puede decir que del «árbol» de la iniciación cristiana, redescubierta y puesta en práctica retomando la antigua tradición eclesial del catecumenado, han nacido también muchas otras «ramas» que han hecho, y siguen haciendo, mucho bien a la Iglesia: los catequistas itinerantes, los seminarios diocesanos misioneros, las familias misioneras, las nuevas parroquias fundadas en territorios de misión, la actividad evangelizadora de las «missio ad gentes«, los itinerarios de formación y acompañamiento de los adolescentes, tras la confirmación, y de los jóvenes, con la práctica de la lectio divina mensual y las peregrinaciones anuales de verano.

Se trata de numerosas obras que todos ustedes, miembros del Camino Neocatecumenal, están llamados a custodiar y a hacer crecer por el bien de toda la Iglesia. Nos esperan nuevos desafíos, en un mundo profundamente cambiado con respecto a los años posconciliares. Por eso, los invito a vivir su carisma con renovado impulso y creatividad, interpretando las necesidades espirituales de los hombres y las mujeres de hoy, llevándoles el tesoro siempre actual de la fe y de la tradición eclesial, como lo hicieron los iniciadores del Camino hace 60 años. Imiten su ejemplo de creatividad, de valentía y de franqueza, de obediencia filial a los pastores de la Iglesia y de celo incansable por el bien y la salvación de las almas.

Que la Virgen María, inspiradora del Camino Neocatecumenal, interceda por ustedes como Madre, sosteniéndolos en el camino de la santificación y en la difusión del Evangelio de su amado Hijo a toda criatura.

Les deseo lo mejor a todos y les aseguro mis oraciones y mi bendición.


Kevin Card. Farrell

Prefecto

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